Fabiana Corraro de Meana fue una joven profesora de Educación Física nacida el 26 de agosto de 1969 en la Provincia de Corrientes, Argentina, quién el 13 de Mayo de 1994 (en coincidencia con la Primera aparición de la Virgen a los tres pastorcitos en Fátima) comenzó a recibir mensajes de la Virgen Maria, Jesús, Ángeles y posteriormente directamente de Dios a través del Espíritu Santo.

Todo comenzó para ella como un diario personal donde iba anotando cada mensaje con la fecha en que lo recibía.

Ese diario fue mostrado a su Consejero Espiritual, el Padre José Di Bárbora, fallecido en junio de 2005, quien se encargó de discernir los mensajes y posteriormente publicarlos.

Como la introducción a su libro “Una Experiencia concreta de Crecimiento Espiritual”, escrita por su consejero espiritual dice:

“Ella no estudio teología, o las Santas Escrituras, tampoco misticismo o ascetismo pero en los mensajes se percibe una total armonía con la Palabra de Dios”.

Los mensajes se imprimieron en siete ediciones que incluyen los años 1994 al 2002. Luego del 2002 ella siguió recibiéndolos, pero fueron enviados a un Obispo de Buenos Aires, Argentina, quien esta encargado de discernirlos y luego autorizar su publicación.

En honor a la Virgen Maria, y por un pedido expreso de ella en unos de los mensajes se forma el Movimiento de las Pequeñísimas Almas Marianas.

Fabiana fallece la madrugada del lunes 10 de abril de 2006 a los 37 años de edad, a causa de un cáncer fulminante. Sus restos fueron sepultados en el cementerio Parque del Recuerdo de la Ciudad de Corrientes, Argentina.

Su libro ha trascendido las fronteras de la ciudad donde nació como la Virgen lo anunció claramente:

“Este libro dará vuelta el mundo y me traerá tantas almas que no podrás contarlas“ (22-07-97).

Os comparto uno de los mensajes:

12-03-00

P. No tengas miedo de nada.

F. Esta inseguridad me está matando.

P. Saldrá mejor de lo que parece. No temas recibir de Mí todo.
Debes crecer en humildad, por eso quiero que recibas de Mí, todo.

F. ¿Qué me querés enseñar con todo esto?

P. La confianza del niño pequeño. No sabes cómo quiero favorecerte.
Eres Mi reina y Yo te corono.
Debes actuar con la confianza como de quien dispone de todo.

“El que no se hace como niño, no entra en el Reino de los Cielos”
(Mateo 18, 3).