En el hogar de mujeres de Don Orione; sigo pensando en lo que viví y rezo mucho por todos los que allá moran; por los indefensos y los más necesitados; por los que no son inteligentes,los que no utilizan sus cerebros, por los que no pueden moverse por sí mismos..por los voluntarios y profesionales que los atienden..por las monjitas que trabajan con entrega y les guían en el amor de Dios..

Me gustaría poder recortar letras y colgarlas en la entrada de mi casa..