BUENOS AIRES EL DOMINGO DE RAMOS DE 1987

“Sí. El Domingo de Ramos nos introduce en el misterio total de Jesucristo, es decir, en el misterio pascual, en el que todas las cosas alcanzan su culminación, y en el que se reconfirma plenamente la verdad de las palabras y de las obras de Jesús de Nazaret.

En este misterio se revela también hasta qué punto “Dios es amor” (cf. 1Jn 4, 8); y a la vez, adquirimos conciencia de la verdadera dignidad del hombre, rescatado con el precio de la Sangre del Hijo de Dios, y destinado a vivir eternamente con El en su amor.

“Nosotros hemos reconocido y creído en el amor que Dios nos tiene” (Ibíd., 4, 16).

A todos me dirijo y a todos os digo:

Dejaos abrazar por el misterio del Hijo del hombre, por el misterio de Cristo muerto y resucitado.

¡Dejaos abrazar por el misterio pascual!

Dejad que este misterio penetre, hasta el fondo, en vuestras vidas, en vuestra conciencia, en vuestra sensibilidad, en vuestros corazones, de modo que dé el verdadero sentido a toda vuestra conducta.

El misterio pascual es misterio salvífico, creador.

Sólo desde el misterio de Cristo puede entenderse plenamente al hombre; sólo desde Cristo muerto y resucitado puede el hombre comprender su vocación divina y alcanzar su destino último y definitivo.

Dejad, pues, que el misterio pascual actúe en vosotros.

Para el hombre, y especialmente para el joven, es esencial conocerse a sí mismo, saber cuál es su valor, su verdadero valor, cuál es el significado de su existencia, de su vida, saber cuál es su vocación.
Sólo así puede definir el sentido de su propia vida. Fragmento de la Homilía Misa de Ramos en la Av.9 de Julio-Buenos Aires Argentina

PALABRAS DE DON JESÚS HIGUERAS EN UNA PREPARACION A LA SEMANA SANTA:

Misa del Domingo de Ramos: Se conmemora la entrada Gloriosa de Jesús a Jerusalén y su Pasión. Repetimos el gesto de los habitantes de Jerusalén alabando al Mesías. Jerusalén somos cada uno de nosotros, cada corazón humano, el espacio donde se vive la Semana Santa. Para poder vivirla interiormente debemos estar confesadas, pero no con una confesión normal, no es tan importante el pecado, sino el profundizar en la raíz, pedirle a Dios que nos revele el origen de nuestros comportamientos frecuentes. Escuchemos la Pasión con detenimiento, invitemos al Señor a entrar en nuestro interior.

Firmo V en mis comentarios como símbolo de vida, de color verde..y con rama de olivo por este día.
Gloria a Dios.
Besos+