Ayer fui a rezar al monasterio de las carmelitas donde está su cuerpo. Qué paz ir a ese lugar bendito.
Hablé con la hermana q está detrás del torno; pedí oraciones.
Fui a buscar paquetes para llevar a las hermanas de Buenos Aires, que tienen menos que las de Madrid. Siento que cada vez asumo más responsabilidad pues ya me toca llevar cartas privadas de las madres superioras. Espero llevar a buen término mi labor; soy tan tonta que me preocupo mucho por hacerlo bien. Me encanta el día que llego a la capital bonaerense y los entrego en Amenábar. Argentina y España unidos de nuevo.
Me gusta ser mensajera del cielo.