Anoche rezamos un grupo abundante alrededor de un árbol donde la santísima Virgen se aparece en Madrid. Ya os hablaré con calma de este lugar. Recibimos gracias abundantes; la primera fue la presencia del vidente o la materia, como la santa Madre llama y a través de él se sirvió para darnos un mensaje de alerta, esperanza, oración, penitencia, sacrificio y amor.
Escribo muy emocionada por la paz y la alegría vivida.
Estaba junto a la Virgen su hijo Jesús, a los pies del árbol. Qué fuerte es escuchar esto..también empezó a levantarse un poco de brisa y Ella nos decía en ese mismo momento que nos acariciaba ..se sentía un frescor especial..se respiraba gozo.