Carmelita descalza.
” Todo está en confiar del todo en su corazón y abandonarse amorosamente en sus manos.”

” ¡¡ Tengo tanta sed de Él, quisiera tanto agradarle, ser de modo que pudiese ganar almas a su amor¡¡ ”
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Milagros de la Santa:

Manuel Vilar, el chico del segundo milagro en Nogoyá

OTRA VEZ.
La madre dice que intercedió la santa Madre Maravillas de Jesús, una monja de origen español canonizada en 2003 por Juan Pablo II.

La Iglesia probó que fue un milagro lo que ocurrió en Nogoyá once años atrás y de ese modo la carmelita pudo ser elevada a los altares.

| Ricardo Leguizamón

–No tengo dudas, fue la Madre Maravillas, que lo sigue protegiendo.
Alicia Silio habla con voz pausada y serena, después del susto. El sábado a la tarde, su hijo Manuel Vilar, de 12 años, estaba con un grupo de amigos remontando barriletes en un campo de XX de Septiembre, cerca de Nogoyá, cuando ocurrió ese accidente que pudo costarle la vida, por segunda vez en su vida.
–Eran seis chicos, y el que estaba enrollando el hilo del barrilete no era mi hijo, era otro chico. Mi hijo se le anticipa, y empieza a enrollar él el hilo. No sé para qué, le habían agregado al barrilete un alambre. No tuvieron mejor idea que agregarle un cable que tenía metal, ese cable tocó las líneas de un boyero que tenía corriente, y le produjo un descarga.
Estuvo internado hasta ayer (por el domingo), porque sufrió quemaduras. Fue un susto nomás, que no fue más grave por la interseción de Dios y de la Madre Maravillas.
Otra vez la santa carmelita, otra vez las gestiones de la monja que Juan Pablo II elevó a los altareas de la Iglesia en una concurridísima ceremonia pública de canonización en España, adonde Alicia Silio y su pequeño Manuel fueron, y fueron protagonistas, ellos dos, junto al papa polaco, y la gandilocuencia de un acto eclesiástico de envergadura.

AQUELLA VEZ. La primera vez fue un día frío de julio de 1998. Alicia Vilar estaba con Manuel, entonces de un año y medio, en la casa de un hermano, una casa amplia, con pileta de natación, y en algún momento que nadie pudo advertir el nene se perdió de la vista de todos, tropezó, y se fue al agua, al fondo de la pileta, llena de agua la pileta.
–Mi cuñada se acercó a la pileta y comenzó a gritar porque lo vio tirado boca abajo, flotando. Manuel no manifestaba ningún signo vital y no sabíamos qué hacer –recordó aquella jornada fatídica.
Hicieron lo que pudieron, pudieron apenas alzar al niño en brazos, salir de urgencia hacia el Hospitl San Blas, y esperar que algo ocurriera, nadie hablaba de milagros todavía, pero todos esperaban el milagro.
Aconsejada por una vecina, Alicia Silio empezó a rezar, rezó con el empeño de la desesperación, con el llanto seco entre los labios, y le rezó a esa monja que veneraban las carmelitas del Carmelo de la Preciosíma Sangre, un convento de clausura ubicado a un costado de Nogoyá. Le rezó a la beata Madre Maravillas de Jesús.
Los pronósticos no eran alentadores para Manuel. El doctor Edgardo Labarba le diagnostica “ausencia de latido cardíaco y de respiración”, así como midriasis bilateral (esto es, ambas pupilas dilatadas).
Tras media hora de maniobras de reanimación cardio-pulmonar (RCP) le vuelve el pulso al bebé, quince minutos más tarde recupera la respiración espontánea.
Según el médico que lo atendió, “una persona muere por asfixia por inmersión a los 5 minutos. Según investigaciones posteriores, el chico estuvo sumergido entre 15 y 30 minutos. A la familia le demandó otros 10 llegar al hospital”.
Después de esas primeras maniobras de reanimación, el pequeño fuer derivado al Hospital San Roque, de Paraná, donde fue ingresado en coma en la unidad de cuidados intensivos, donde pasó 24 horas, al cabo de las cuales comenzó a evolucionar favorablemente.

ESTA VEZ. El sábado Manuel otra vez coqueteó con la muerte, y otra vez un milagro se puso en medio.
–Fue un momento terrible para nosotros cuando nos avisaron y nos contaron lo que había pasado. Volver a vivir lo mismo. Pero cundo llegamos al hospital lo encontramos bien, conciente, y ahí recién nos tranquilizmos.
Dice la madre. Aunque el milagro ya ocurrió.
Lo admitió el Vaticano, y fue el elemento necesario que posibilitó, en 2003, la canonización de la Madre Maravillas.
Una comisión científica declaró en 2001 como inexplicable la curación del pequeño Manuel, en 1998.
Los testimonios recogidos a lo largo de la investigaciòn que mandó realizar la Iglesia fueron llevados a España y luego a Roma, donde los analizaron sucesivas comisiones científicas y teológicas. Finalmente, una comisión de cinco médicos evaluó las pruebas.
El 10 de mayo, el veredicto quedó firmado: “No se encuentra explicación científica para la salvación del pequeño Manuel. Lo sucedido quiebra las leyes de la naturaleza. La Madre Maravillas de Jesús tuvo en brazos al niño Manuel Vilar, lo que corrobora que realmente fue un milagro”, señaló el texto elaborado por la Comisión para la Causa de los Santos.
Juan Pablo II beatificó a la Madre Maravillas de Jesús en 1998, y cuatro años después la canonizó.
La monja había nacido en Madrid el 4 de noviembre de 1891. El 12 de octubre de 1919 entró en el Candelo del Escorial. El 19 de mayo de 1924 fundó el Convento del Cerro de los Angeles, al que le siguieron otras nueve fundaciones en España y una en la India. Murió el 11 de diciembre de 1974 en Madrid. El Papa decretó en 1997 el carácter milagroso de una cura atribuida a su intercesión. Y la resucitación del pequeño Manuel cargó de mayor espesura la fama de la Madre Maravillas, convertida en santa.

El sueño de ser médico

MANUEL VILAR busca estar ajeno a todo aquello que lo rodea desde siempre: su caso, el caso, el caso del milagro, la interseción de la Madre Maravillas, y su repercusión pública. Ahora es un adolescente más, un chico de 12 años, que es muy aplicado en el estudio, que le dedic el tiempo suficiente a lo que aprende en el colegio, y que tiene un sueño, el sueño de cuando sea grande, convertirse en médico.
Eso dice la madre, Alicia Silio.
–Lo que pasó ahora tratamos de que se mantuviera en reserva, de que no se conocier, pero bueno, parece que trascendió –acepta la mujer.
Manuel es el más pequeño de tres hijos. Cursa el séptimo grado en el Colegio San Miguel, de los hermanos maristas, en Nogoyá, y a jucio de su madre es un “excelente alumno”.
–¿Entonces quiere ser médico cuando sea grande?
–Le gusta la medicina, eso dice, pero la verdcad que no sabemos qué va a ser. En todo caso, será lo que Dios quiera.

Primer milagro:
14-05-2001

MILAGRO POR INTERCESIÓN DE LA MADRE MARAVILLAS

Según los médicos, Manuel, de un año, había muerto; hoy vive

BUENOS AIRES, 14 mayo 2001 (ZENIT.org).- Una comisión científica ha declarado como inexplicable la curación de un niño de un año y medio que en 1998 había muerto ahogado, según los médicos. Su madre pidió su curación a la Madre Maravillas y el corazón del chico comenzó a latir. Hoy el pequeño vive sin secuelas.

Según revela este lunes el diario argentino «El Clarín», el caso acaba de ser aprobado por una Comisión creada por la Congregación vaticana para las Causas de los Santos. El niño, que se llama Manuel Vilar, tiene hoy 4 años y vive en Nogoyá, Entre Ríos (Argentina). Según los médicos murió, científicamente, el 19 de julio de 1998.

«Clarín» reconstruye lo sucedido de este modo: «Aquel día, Manuel, de un año y medio, jugaba en la casa de sus tíos. De pronto, alguien advirtió que hacía largo rato no se lo escuchaba. Lo encontraron flotando en la piscina, frío, sin pulso, sin respiración. Llevaba allí casi media hora. En el Hospital San Blas de Nogoyá trabajaron una hora para reanimarlo. Afuera, su madre lloraba desesperadamente y rezaba: “Madre Maravillas, devolvémelo”».

«Para asombro de los médicos y felicidad de los familiares –añade el diario argentino–, el corazón del pequeño Manuel volvió a latir. Hoy lleva una existencia tranquila y corriente, sin ninguna secuela, después de todo lo sucedido».

El doctor Edgardo Labarba, médico y perito policial, que atendió al pequeño Manuel en el Hospital, afirma: «La Iglesia trabajó en el caso como si estuviera en una investigación judicial, con interrogatorios, chequeo de pruebas y demás».

Los testimonios fueron llevados a España y luego a Roma, donde los analizaron sucesivas comisiones científicas y teológicas. Finalmente, una comisión de cinco médicos evaluó las pruebas. El 10 de mayo, el veredicto quedó firmado: «No se encuentra explicación científica para la salvación del pequeño Manuel. Lo sucedido quiebra las leyes de la naturaleza. La Madre Maravillas de Jesús tuvo en brazos al niño Manuel Vilar, lo que corrobora que realmente fue un milagro», señala el texto citado por «Clarin».

Juan Pablo II beatificó a la Madre Maravillas de Jesús en 1998. Nació en Madrid el 4 de noviembre de 1891. El 12 de octubre de 1919 entró en el Candelo del Escorial. El 19 de mayo de 1924 fundó el Convento del Cerro de los Angeles, al que le siguieron otras nueve fundaciones en España y una en la India. Murió el 11 de diciembre de 1974 en Madrid. El Papa decretó en 1997 el carácter milagroso de una cura atribuida a su intercesión. Para su canonización (reconocimiento de su estado de santidad) faltaba sólo la constatación de otro milagro por su intercesión. Y ese milagro fue la vida del pequeño Manuel.

Ahora se requiere que una comisión de cardenales analice los resultados de las investigaciones y lo presente a Juan Pablo II para la aprobación final.