Estuvo Dios con nosotros; con mi familia gracias al amor que nos dieron una pareja de seguridad del lugar. Las entradas estaban vendidas y teníamos que volver a casa sin ver la exposición..se apiadaron de nosotros..escucharon lo que suponía para nosotros estar juntos y el esfuerzo por volver al día siguiente después de misa..fue oírlo la mujer, amorosa y me dijo que pidiéramos por la hija de su compañero, enferma de leucemia..le entregué a ella la estampa de la Virgen de Garabandal y a él el escapulario de La Milagrosa que siempre llevo prendido..ojos vidriosos y amor de hermanos.Quedamos unidos en la oración por Leire, de 20 años. Su padre moriría si ve que escribo esto pero siento que hace falta unión comunitaria en la oración para pedirle al Señor su sanación urgente. Está claro que tuvimos que pasar a la exposición por lo que íbamos a vivir después.
Conocí a Manuel, en silla de ruedas,también de 20 años; llevado por su madre y me encantó la unión de las familias en la terraza del lugar antes de marchar. Siempre Cristo en los más pequeños.