La Santa Iglesia eligió el 8 de Setiembre como celebración de la Natividad de María de manera
convencional ya que no se conocía cuándo había realmente nacido.
En Medjugorje y en muchas otras partes del mundo antes de Medjugorje, como en las apariciones de España y de México de las décadas del 70 y en otros continentes como Asia y África, Ella misma dio a conocer la fecha verdadera: el 5 de Agosto.

En 1973, la Virgen le dijo a Amparo Cuevas (Apariciones de la Santísima Virgen en Prado Nuevo, El Escorial, España) que el 5 de Agosto era la verdadera fecha de su nacimiento.

A Jelena (Apariciones de la Santísima Virgen en Medjugorje, en Bosnia-Herzegovina)le dijo en agosto de 1984 que cumplía 2000 años. A la vidente Anita de Oliveto Citra le dijo el 5 de agosto de 1985: – “Hoy es un día de fiesta. ¡Es mi cumpleaños!”.

HECHOS COINCIDENTES CON EL CUMPLEAÑOS DE MARÍA

La Iglesia conmemora el cumpleaños de la Madre de Dios el 8 de septiembre, aunque nuestra MADRE BENDITA, en varias Apariciones y videncias informó que ELLA nació el 5 de agosto.

Para confirmar la fecha del cumpleaños de Maria, hay dos hechos que se pasaron en el mismo día y que colaboran y nos guían a admitir el 5 de agosto como la fecha correcta, considerando que las “coincidencias” existen y sin cualquier duda, ellos son los Trabajos de la Providencia Divina.

El primer hecho se pasó en agosto, año 352, en la ciudad de Roma, con una nevada milagrosa, en la Colina de Esquilino. Giovanni Patricio y su esposa soñaron que la VIRGEN MARIA deseaba la construcción de una Iglesia en SU homenaje y informaba “que el lugar se marcaría cubierto con nieve”. En el sueño, NUESTRA SEÑORA aparecía con el MUCHACHO JESÚS en SUS brazos, y pidió a la pareja que llevase las noticias a Su Santidad. En la audiencia con el Papa Libério(352-366), cuando la pareja estaba describiendo su sueño, el Pontífice se sorprendió y quedó admirado, porque él también había soñado con eso.

Por esa razón él decidió verificar ese evento maravilloso. ¡Él con un ayudante fue a ver ese lugar!. ¡Para su gran sorpresa, de facto aquél hogar estaba cubierto de nieve, en pleno verano en Italia!. Fue el 5 de agosto de 352. El Papa empezó a construir en la situación indicad por la VIRGEN la BASÍLICA LIBERIANA o IGLESIA DE SANTA MARIA DE LA NIEVE, y también en esa fecha él instituyó la Celebración de NUESTRA SEÑORA DE LA NIEVE, o de la VIRGEN BLANCA, en honor a la MADRE DE DIOS.

El segundo hecho se pasó en el año 431, cuando el Papa Celestino I (422-432) decretó la realización del Concilio de Efesio, del 22 de junio al 31 de julio. En este Concilio Ecuménico, se reconoció y fue proclamado oficialmente la MATERNIDAD DIVINA DE MARIA. El 5 de agosto en Roma, Su Santidad celebró una Santa Misa y leyó “en ese mismo día” el texto del Dogma de la MATERNIDAD DIVINA DE NUESTRA SEÑORA.

En el Pontificado del Papa Sixto III (432-440), sucesor del Papa Celestino I, se construyó en la misma situación indicada por la VIRGEN MARIA, en la Colina del Esquilino, en Roma, otro templo en honor a NUESTRA SEÑORA, con un sólido y muy bueno basamento estructural, con columnas iónicas muy bonitas, y tres naves magníficas (en la Iglesia es el espacio desde la entrada hasta el santuario), que se puede verse hasta hoy. La Iglesia vieja construida por el Papa Libério desapareció en el tiempo sin dejar cualquier vestigio.

El nuevo templo se denominó BASÍLICA DE SANTA MARIA MAGGIORE (Santa Maria, la más Grande), refiriéndose a la grandeza de SUS virtudes, y el inmenso poder de intercesión de la MADRE DE DIOS, NUESTRA SEÑORA, entre muchas otras denominaciones también llamada SANTA MARIA DE LA NIEVE. Al largo de los siglos, la Basílica recibió muchas mejoras, pinturas admirables, el arte de oro en el forro y en los altares, suelos cerámicos con dibujos especiales, imágenes notables, y las esculturas artísticas que transformaron el Templo en una Basílica majestuosa, uno de los más importantes y más bonitos Templos de MARIA en el mundo.

Anualmente el 5 de agosto se renuevan homenajes a NUESTRA SEÑORA y se multiplican en fiestas y celebraciones que recuerdan con entusiasmo y mucha alegría la Construcción de la Basílica, un presente digno y precioso de la humanidad en honor a NUESTRA SEÑORA, con la mayor veneración y como un signo de amor a ELLA en SU cumpleaños.