(Extraído del disco “Soy de Cristo” de las Hermanas Clarisas de Lerma (CD I))
(Inspirada en la vocación de Hans Urs von Balthasar, en el libro: ¿Por qué me hice sacerdote?)

“Todavía hoy, treinta años después, podría volver a aquel sendero y hallar de nuevo el arbol bajo el cual sentí el impacto de algo así como un rayo.
En ese preciso momento lo que me vino a la cabeza de repente fue sencillamente esto:
tu no tienes que elegir nada,
has sido llamado, has sido elegido…,
se te dará la vocación como tarea a desarrollar…
no necesitas nada, se te necesita a ti…
tu no tendrás que servir, tú serás tomado para servir…
no tienes que hacer planes…
eres una piedrecita de un mosaico ya existente, preparado desde hace ya mucho tiempo…

Todo lo que yo tenía que hacer era simplemente dejarlo todo y seguirle sin hacer planes, sin el deseo de experimentar intuiciones particulares…
sólo debía estar allí,
sencillamente quedarme quieto para que Él me tomara…

Tú eres una piedrecilla elegida para formar parte de un mosaico ya existente,
el gran mosaico de la Iglesia en el que tu lugar está reservado…
no se trata de que busques el lugar que encaja con tus aptitudes humanas
ni con tus perspectivas según el criterio del mundo
sino que lo único decisivo es el querer de Dios,
Su designio sobre tí…

Poco a poco descubrirás que Su Voluntad corresponde con tus anhelos más íntimos aunque a veces cueste entender…

Piedrecilla, no hay de que inquietarse cuando dejamos que Él nos conduzca…
somos libres porque tenemos fe en Dios.”