Mi hijo peregrinó conmigo a Salta hace 2 años y medio para pedirle a la Virgen un perro..vivíamos en Buenos Aires y allí todos tenían mascota canina..yo me negaba pero la Madre del Cielo se las ingenió para que aceptara y me enamorada de la perrita Kun, que llamamos así para recordar en un futuro..nuestra etapa argentina..
Era mi compañera de vida y de dolor; venía a misa cada mañana y me esperaba atada y siempre liada con la correa..mudita y cariñosa..era espiritual pues ambas nos mirábamos y sabíamos todo.
La atropelló un coche y murió ayer; estoy tristísima y la siento en cada rincón..su amo me decía llorando que le gustaría tener otra oportunidad para cuidarla mejor y superar los fallos que tuvo con ella cuando le pedía que la sacara de paseo y no lo hacía..
Como cada regalo de Dios, vino para cumplir una misión y se nos fue cuando yo sané y cuando nos adaptamos de vuelta a Madrid.
Qué pena. Colgaba de su correa una medallita de la Virgen y pienso que estará en el cielo con nosotros o en el de perros si es que existe.