Comunión a la bolognesa

El Card. Arzobispo de Bolonia, Mons. Carlo Caffarra, sucesor del Card. Biffi, ha revocado el indulto que permitía comulgar en la mano en la catedral y dos iglesia más de su diócesis. Es decir, la comunión en estos lugares de la Diócesis de Bolonia es ahora obligatoria en la forma tradicional, es decir, en la lengua.

Esta disposición tiene connotaciones importantísimas. En primer lugar es, que sepamos, el primer caso en que se vuelve atrás allí donde se había impuesto el malhadado “indulto”. Poca gente sabe que esta forma de comulgar le ha sido impuesta a la gente invocando un documento en el que se la describía como inadecuada y antitradicional por el Papa Paulo VI. Lo cierto es que por vía de presiones, los holandeses consiguieron “legalizar” aquello que hacían sin permiso y contra toda la tradición romana. Y de allí al mundo, pasaron pocos años. Con el agravante de que fue el clero, principalmente los obispos, quienes la impusieron como si fuese un reclamo de los fieles. En la Argentina solo el obispo de San Luis y luego su sucesor, se opuso con razones fundadas (ver archivo adjunto con los documentos citados) a su aplicación: en la Diócesis de San Luis nadie comulga en la mano.

Fuente: panorama católico
El Arzobispo de Lima promueve la comunión en la boca
Propone como ejemplo sacerdotal al Santo Cura de Ars
“Recuperemos el amor a la Eucaristía”
El Arzobispo de Lima invocó a los fieles a practicar una urbanidad eucarística, consistente en la buena educación de la piedad, respeto y adoración al Cuerpo de Cristo. Esta exhortación la realizó en la Misa Dominical que celebró en la Basílica Catedral de Lima, el domingo 23 de agosto, XXI del Tiempo Ordinario.
“Recuperemos ese amor a la Eucaristía, recibiendo a Jesús con el cuerpo y el alma limpios, en gracia de Dios. Que se utilice esa pequeña bandeja de comunión, para que en caso una partecita de la Hostia se desprenda, no caiga al suelo. Por eso, esta urbanidad, que debemos enseñarla desde los niños hasta los más ancianos”, exhortó durante su homilía.
Asimismo, el Pastor de Lima recordó que la Iglesia Universal enseña que la comunión Eucarística se recibe en la boca, y de una manera extraordinaria –con permiso del obispo- en la mano.
“La comunión Eucarística se recibe en la boca para evitar el uso de la mano sucia en contacto con el Cuerpo de Cristo. En esta arquidiócesis todavía hay el permiso (para recibir el Cuerpo de Cristo en la mano). Digo todavía, porque cada vez más le pido a los sacerdotes y religiosos que ese respeto visible al Cuerpo de Cristo se manifieste y que no esté entregándose el Cuerpo de Cristo como quien reparte unos papeles”, mencionó.
El Arzobispo de Lima también recordó que la forma correcta de recibir a Jesús en la Eucaristía requiere de una preparación personal para estar en gracia. Y al momento de recibirlo, mostrar una señal visible de respeto, que puede ser la inclinación de la cabeza, y mucho más recomendable, recibir la Santa Eucaristía de rodillas.
El amor a la Eucaristía del Cura de Ars
Finalmente, el Pastor de Lima recordó, en este Año Sacerdotal, al Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, como un ejemplo a imitar en el amor a Dios en la Eucaristía.
“Hay que tener esa buena educación del Cuerpo de Cristo. Abramos con confianza el corazón a Cristo, dejemos que nos conquiste. Como decía el Santo Cura de Ars: nuestra única felicidad en esta tierra consiste en amar a Dios y saber que él nos ama. Que la Virgen María con su humildad nos enseñe a ser más respetuoso cuando nos acerquemos a recibir el Cuerpo de Cristo”, culminó.
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Comentario: más allá de la forma de mostrar más reverencia lo más importante de este debate es que no se pierdan partículas de la Hostia porque Jesús está completo en cada una de ellas (dogma de fe basado en la Biblia, ver catecismo). El descuido a propósito es una falta de amor muy triste. Por de pronto les rogamos con mucho amor a quienes comulgan en la mano de lamerse la mano que hace de patena y los dedos con que agarran la Hostia, en cuanto vean una miguita (incluso de un cuarto de milímetro). Si se ve a simple vista, allí está Jesús quien no merece ser tirado al piso y pisoteado. Si tienen problemas de vista, hay que lamerse por las dudas.