Recibo muchos..sufro por ser como soy, por conciliar mi vida interior con la exterior..España es fría y judgadora y no respeta o tal vez no evoluciona, mejor dicho..sé que hablo otro idioma y que en el día a día no me puedo expresar como desearía..estoy callada hasta que puedo hablar..qué libre fui para Dios en Buenos Aires..no tenía que callar ni dar explicaciones..de ahí mi felicidad total en el alma y mi recuerdo inolvidable y agradecido a Dios por haberme llevado allá a vivir..lucho cada día, soy paciente y espero el momento de los que quiero..todo es mucho más fácil, sencillo y alegre cuando descubres este amor que te permite ver a los demás como tus hermanos.
Amén+