Con mis dos amigos “especiales”; a uno le costaba decir “todopoderosa” pasión y con su humildad el amor a Dios estallaba..y a otro se le olvidaba el Ave María..lo reducía a la esencia..y así 10 veces en el misterio que rezaba..esa pequeñez eleva a los altares a Dios.
Los amo con toda mi alma y ellos iluminan nuestra vida.