Tener Fe
Tener Fe, es aceptar los designios de Dios aunque no los entendamos, aunque no nos gusten. Si tuviéramos la capacidad de ver el fin desde el principio tal como Él lo ve, entonces podríamos saber por qué a veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a nuestros deseos.
Tener Fe, es creer cuando resulta más fácil recurrir a la duda.
Tener Fe, es guiar nuestra vida no con la vista, sino con el corazón.
Tener Fe, es levantarse cuando se ha caído.
Tener Fe, es ver positivamente hacia adelante, no importa cuan incierto parezca el futuro o cuan doloroso el pasado.
Tener Fe es confiar, pero confiar no sólo en las cosas, sino en lo que es más importante… NUESTRO PADRE
Tener Fe es conducirse por los caminos de la vida de la forma en que un niño toma la mano de su padre. Es que dejemos nuestros problemas en manos de Dios y nos arrojemos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación.

Fe es que descansemos en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.

Que en tu vida haya suficiente fe para afrontar las situaciones difíciles, junto con la necesaria humildad para aceptar lo que no se pueda cambiar.