Desde último domingo cientos de fieles se acercan hasta la Iglesia San Pedro y San Pablo para ser testigos de la manifestación del rostro de la Virgen emanando cristalinas lágrimas. De mañana y tarde el templo recibe a los marianos y este sábado habrá una misa especial para celebrar tan importante acontecimiento.
Escuchando al párroco en el vídeo, comprendo que es una llamada de la santísima Virgen a rezar y una bendición su generosidad y apertura de su capilla.