La homilía en Prado Nuevo giró en torno a cómo nos felicitamos el año unos y otros..en cómo para unos la felicidad está en lo material y para los que estamos en este caminar, que sea esta santidad basada en la unión mayor con Jesucristo.
Nuestra verdadera felicidad está en la unión con Dios. En la tierra seremos más felices cuanto más unidos estemos con el Señor.
EL sacerdocio es una vocación; no una profesión.
Los religiosos/as de clausura son las personas más felices del mundo porque sus caras reflejan a Dios.
Felicidad unida a la fidelidad: fieles a Dios.
Tenemos que desear que este año sea más santo para nosotros. Dios no quita nada; lo da todo.
Propósitos para este nuevo año: “ocupaos hijos míos de vuestra propia alma”.
Pidámosle que aumente nuestras virtudes.
Eucaristía diaria+ Penitencia frecuente + Santo Rosario diario.
Quitar de nuestra vida lo que impide la unión con Cristo.
Convertíos porque está cerca el Reinos de los Cielos.
Un santo triste es un triste santo.
Amén+