Cáliz

      5 comentarios en Cáliz

Qué bonita palabra una vez más..sabiendo que se llama así también a la parte de las flores, ambas con la misma forma..contienen «contenido».
En la misa de Resurreción, al consagrar pude apreciar que el cáliz era transparente y qué bonito se veía el vino consagrado, ya sangre de Cristo..qué sensación me dio más profunda..deseo de comulgar por ambas especies, que así fue.
Qué grande es Dios..qué gran regalo nos dejó+

5 pensamiento sobre “Cáliz

  1. berna

    siempre me pregunte porque solo el sacerdote comulga y ademas toma del caliz,porque los fieles solo comulgamos , porque a nosotros no nos dan de beber ?

  2. susana

    Sólo en algunas ocasiones tuve la enorme Gracia de comulgar con ambas especies…y una de ellas tuvo lugar el Miércoles Santo, en la Capillita Reina de la Paz…Maravilloso…Cuántos regalos del Cielo…

  3. Ofir

    Muy bonito tu relato y tu emoción al comulgar con las dos especies Se suele hacer en ocasiones muy especiales y fiestas extraordinrias, yo también el Jueves Santo comulgué bajo las dos especies No se bebe del caliz, como parece creer Berna, se hace mojando la hostia en el vino del caliz.
    Lo que me sorprende Vero, es lo de la transparencia, pues según tengo entendido, en las normas litúrgicas para los objetos sagrados como las patenas y cálices, han de ser de materiales metálicos lo ms nobles posibles, no pueden ser de cristal, plástico o barro, en mis largos años de vida nunca he visto un caliz transparente.. También tengo que decir,que cuando tantos sacerdotes hoy en dia, se saltan todas la normas litúrgicas en la celebración de la Santa Misa, no me extraña que hayan llegado también a extremos como el que vistes.

  4. palpitalavida

    Era de cristal mate y oscuro pero se transparentaba..a mí tbn me sorprendió y sí te digo q otras veces en esa iglesia sí he visto patenas de barro. Plástico no lo concebiría. bs

  5. Guillermo

    Es triste tener que decir que confirmo lo afirmado por Ofir en que hoy muchos sacerdotes dejan a un lado la liturgia y literalmente hacen lo que les parece como para salir de la «rutina» y transgreden muchas normas eclesiales pareciendo que o no les importa o deconocen la verdadera profundidad de la liturgia, ya que todos los ritos de la celebración Eucarística tienen un significado muy elevado y que no por su repetición sino por su contenido nos llaman a una profunda contemplación del misterio y de lo sagrado. Confirmando esto tan doloroso les comento lo que sucedió cuando asistí en Chapadmalal, cerca de Mar del Plata, a la Misa del Jueves Santo, La Última Cena, el sacerdote Consagró no la Hostia grande sino un pan de campo que ni siquiera era ácimo. Muchos dirán que problema hay en ello pues el mismo Cristo Consagró con pan, pero ese sí era ácimo, pero además es bien sabido que el Espíritu Santo es el que va guiando a la Iglesia a través de los tiempos, y que por ello se pasó a Consagrar Hostias cuando se definió teológicamente que Jesús se encuentra entero en cada fragmento y en cada miga por pequeña que esta sea, por lo tanto para cuidar que no caigan al suelo fragmentos de pan Eucarístico tanto en su fraccionamiento como en su distribución y no sea profanado Cristo inconscientemente pero verdaderamente con nuestros pies, la Santísima Trinidad guió a los Pastores para cambiar la «fracción del Pan» por la distribución de Hostias Consagradas. No sólo con este ejemplo vemos la importancia de la liturgía, sino en cada gesto, postura u objeto como en el ejemplo que nombra correctamente Ofir en que todos los elementos litúrgicos deben ser de los materiales más nobles, por lo que un cáliz transparente o semitransparente es inadecuado aunque sea de cristal, ya que este aunque sea muy refinado es sólo cílice, es decir arena, similar a una patena confeccionada en barro.
    En lo que respecta a la forma de recibir la Comunión bajo las dos Especies Consagradas, esta puede ser dada de dos formas, una es la relatada por Ofir mojando la Hostia en el Cáliz que se denomina «por intición», generalmente en Celebraciones que no son multitudinarias a exepción de La del Jueves Santo que se consagra en más de un Cáliz. La otra forma es sólo para Misas muy reducidas en que se Comulga primero la Hostia y luego se bebe la Sangre directamente del Cáliz. No es frecuente esta forma de Comulgar para los fieles pero sí para los acólitos, es decir a los que ayudan o colaboran en la celebración de la Santa Misa.

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