Mi hija se despidió ayer de su colegio porque terminó para siempre sus estudios y comenzará la universidad. Gracias Dios mío por sus dones.
La directora del colegio, la tan querida Madre Madurga, habló de la meta lograda y trabajada en las alumnas del colegio Máter Salvatoris: el cultivo del alma.
Anoté sus palabras pero os comparto las justas..que me hicieron valorar y vivir el acto desde la mira de un colegio católico y de categoría: “Decir que existe la belleza, es decir que existe Dios”.
“Todos los aspectos de la vida del colegio se viven desde Cristo. Os encontraréis con descalificaciones en la vida, pero Dios nunca te dejará solo”.
“LLevad el espíritu del colegio por los caminos de la vida. Recordad a lo largo de la misma, los valores, virtudes y fe”.
“Mater Salvatoris es la mejor intercesora ante su hijo..Ella siempre es el modelo para el creyente..Hágase en mí según tu palabra. De Ella nos vino la salvación eterna. Que os lleve de la mano hacia la plenitud total, q es Dios Padre”
La Santa Misa maravillosa se celebró después con una homilía que iré desgranando en otros diarios y con un coro de niñas que me hizo llorar y palpitar de amor al cantar el Ave Maria +