Hace un año justo estuvimos rezándole en la Iglesia de San Antonio en Lisboa y en su casa donde nació.
San Antonio nació en Portugal, pero adquirió el apellido por el que lo conoce el mundo, de la ciudad italiana de Padua, donde murió y donde todavía se veneran sus reliquias.

León XIII lo llamó “el santo de todo el mundo”, porque su imagen y devoción se encuentran por todas partes.

Llamado “Doctor Evangélico”. Escribió sermones para todas las fiestas del año

“El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree” -San Antonio

“Era poderoso en obras y en palabras. Su cuerpo habitaba esta tierra pero su alma vivía en el cielo” -un biógrafo de ese tiempo.

Patrón de mujeres estériles, pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros. Se le invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo/a. Es verdaderamente extraordinaria su intercesión.13 de junio

San Antonio de Padua

Los padres de San Antonio eran muy ricos y querían ver a su hijo como
distinguido hombre de sociedad. Él, en cambio, quería ser pobre por
amor de Cristo y por eso se hizo franciscano.

Antonio era un gran predicador. Lo mandaron como misionero por
numerosas ciudades por Italia y Francia. Convirtió a muchos pecadores
sobre todo con su buen ejemplo. Cuentan que mientras oraba en su
habitación se le apareció Jesús, le puso las manitas al cuello y lo
besó. Antonio recibió esta gracia extraordinaria por que mantuvo su
alma limpia incluso del mas mínimo pecado y amaba mucho a Jesús.
Cuando Antonio enfermó se retiró a un monasterio en las afueras de
Padua, donde murió a la edad de 36 años, el 13 de junio de 1231.

Treinta y dos años después sus restos fueron trasladados a Padua. La
lengua se conservaba íntegra, sin haberse corrompido mientras que el
cuerpo estaba aniquilado.
Sucedieron muchos milagros después de su muerte. Aun hoy día le llaman
el Santo “de los milagros”. Su fiesta se celebra el 13 de junio.

El entusiasmo popular ha hecho que San Antonio, más que otros, sea
universalmente reconocido por los fieles de todo el mundo. “Santo
Universal” le llaman. Durante los siete siglos ya transcurridos desde
su muerte, millones de personas se han sentido atraídas a este gran
“Franciscano Milagroso”.

Fue otro franciscano, San Buenaventura, quien dijo: “Acude con
confianza a Antonio, que hace milagros, y el té conseguirá lo que
buscas.”

La Palabra de Dios

“El Espíritu del Señor está sobre mí. Él me ha ungido para traer
Buenas Nuevas a los pobres.” – Lc 4,18

Publiqué tu salvación en la reunión solemne.” – Sal 40, 10-11

“La lengua del justo es planta fina….Los labios del justo procuran el
alimento para muchos” – Pro 10, 20-21

El salva y libra, obra señales y milagros en los cielos y en la
tierra.” – Dn 6,28

Oración propia de la Novena

San Antonio, glorioso por la fama de tus milagros, obténme de la
Misericordia de Dios esta gracia que deseo (Mencione el favor que
pide).

Como tú eres tan bondadoso con los pobres pecadores, no mires mi falta
de virtud antes bien considera la Gloria de Dios que será una vez más
ensalzada por ti al concederme la petición que yo ahora
encarecidamente hago.
Glorioso San António de los milagros, padre de los pobres y consuelo
de los afligidos, te pido ayuda.

Has venido a mi auxilio con tan amable solicitud y me has aliviado tan
generosamente que me siento agradecido de corazón.

Acepta esta ofrenda de mi devoción y amor. Renuevo la seria promesa de
vivir siempre amando a Dios y al prójimo.

Continua defendiéndote benignamente con tu protección y obténme la
gracia de poder un día entrar el el Reino de los Cielos, donde cantaré
enteramente las misericordias del Señor. Amen.

Letanía de San Antonio
(como devoción privada)

Señor ten piedad.
Cristo ten piedad.
Señor ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Santa María, ruega por nosotros.
San Francisco,
San Antonio de Padua gloria de la orden de frailes menores,
Mártir en el deseo de morir por Cristo,
Columna de la Iglesia,
Digno sacerdote de Dios,
Predicador apostólico,
Maestro de la verdad,
Vencedor de herejes,
Terror de los demonios,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los necesitados,
Guía de los extraviados,
Restaurador de las cosas perdidas,
Intercesor escogido,
Constante obrador de milagros,
Sé propicio, perdónanos, Señor,
Sé propicio, escúchanos, Señor,
De todo mal, líbranos, Señor,
De todo pecado,
De todo peligro de alma y cuerpo,
De los lazos del demonio,
De la peste, hambre y guerra,
De la muerte eterna,
Por los méritos de San Antonio,
Por su celo en la conversión de los pecadores,
Por su deseo de la corona del martirio,
Por sus fatigas y trabajos,
Por su predicación y doctrina,
Por sus lagrimas de penitencia,
Por su paciencia y humildad,
Por su gloriosa muerte,
Por sus numerosos prodigios,
En el día del juicio,
Nosotros pecadores, te rogamos, óyenos,
Que nos guíes por caminos de verdadera penitencia,
Que nos concedas paciencia en los sufrimientos,
Que nos asistas en las necesidades,
Que oigas nuestras oraciones y peticiones,
Que enciendas en nosotros el fuego de tu amor,
Que nos concedas la protección y la intercesión de San Antonio,
Hijo de Dios,
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
V. Ruega por nosotros oh bienaventurado San Antonio,
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno!, Glorificaste a tu fiel confesor Antonio
con el don constante de hacer milagros. Concédenos que cuanto pedimos
confiadamente por sus méritos estemos ciertos de recibirlo por su
intercesión. Te lo pedimos en nombre de Jesús, el Señor.
R. Amen.