y madre nuestra.
Antiguamente , era costumbre entre los católicos romanos , enviar una imagen de la Virgen dentro de una cajita que iba de casa en casa. Esas personas tenían mucho orgullo de recibir la imagen en su casa. Esta tradición siguió hasta mi infancia, en que recuerdo cómo legaba la señora del pueblo a casa de mis abuelos a recoger o entregar a la Virgen..lo veía como algo normal..después de años, dejé de vivir esta maravillosa costumbre hasta que en el 2007 me preguntan si quiero llevarme la Virgen peregrina de Guadalupe a casa..a lo q responí tiritando, q no estábamos preparados..qué respondabilidad ¡ ..pues de ahí a ahora, puedo decir que ya Ella preside nuestro hogar y nos falta la oración en familia, que pido y anhelo.