Haz lo que El te diga. No dudes y harás bien.
No podemos pedirle explicación a Dios de por qué hace las cosas.
Muchas cosas no van bien, pero son sus planes; terminarán bien porque el triunfo del Señor es el triunfo de la vida.
Le cuestionamos por qué permite cosas extrañas, dónde estás que no te veo..pero si lo vivimos de la mano de María, no nos va a decepcionar.
Meditación que anoto después de adorar esta noche al Santísimo.