Que tu Gloriosa Muerte nos muestre lo verdaderamente importante, Señor.
Ayer pasé largas horas en la Capilla, acompañándote y qué feliz fui; fuiste el sol que ilumina mi vida +
Me uno en profunda oración con el mundo entero; que nos demos cuenta que tu entrega es la que puede lograr la paz tan necesitada.
Y que no nos quedemos dormidos y podamos velar contigo. Amén.