“¡Cuántas almas llegarían a la santidad si fuesen bien dirigidas…! Sé muy bien que Dios no tiene necesidad de nadie para realizar su obra. Pero así como permite a un hábil jardinero cultivar plantas delicadas y le da para ello los conocimientos necesarios, reservándose para sí la misión de fecundarlas, de la misma manera quiere Jesús ser ayudado en su divino cultivo de las almas.”

​Santa Teresita del Niño Jesús de Lisieux​