Mensaje del 17 de febrero de 2010, dado en Borg en Nadur

Mis queridos hijos, hijos míos de mi corazón
Lo siguiente es para el padre Hayden, y el padre David para que se lo transmitan a la gente.

Hijos míos, ustedes saben que la Cuaresma comenzó hoy. Todos ustedes lo saben.
De los hoy aquí presentes, ¿cuántos se abstuvieron de comer carne? ,o tal vez de no comer dulces? Incluso hubo algunos que no fumaron hoy.

Hijos míos, ¿Conocen el significado de la Cuaresma? Hijos míos, aprovechen esta santa Cuaresma en serio, sí, sí, en serio. Para algunos de ustedes esta puede ser la última.
De hecho, se lo repito, tómenselo en serio.

Acérquense a los sacerdotes, hijos míos, y de rodillas a sus pies, confiesen sus pecados. Y también, hijos míos, reciban la Eucaristía con frecuencia, y oren mucho por las familias.
La familia Maltesa se está desmoronando, hijos míos, ya no se conserva en la forma en la que la familia se mantenía en el pasado, que solía ser un tesoro, que solía ser una joya.
Ustedes ya no valoran esta joya, como en otros tiempos, hijos míos.
Unan a la familia una vez más, como lo era antes.
Continúen oponiéndose al divorcio y a las separaciones. Digan: «¡No! ‘,’ ¡No! ‘ y ‘ ¡No!”.

Entonces, hijos míos, vuélvanse hacia mi Hijo Jesús, durante este tiempo sagrado de la Cuaresma y den un buen ejemplo al mundo.

¿No fueron doce el número de los apóstoles?
Fueron doce los que animaron al mundo a seguir a mi Hijo Jesús. Esta noche ustedes son más de doce. Ustedes también son capaces de producir un sonido potente. Pónganse a trabajar, hijos míos, y lleven a la gente junto a mi Hijo Jesús.

Se lo repito una vez más, hijos míos: Oren y oren por los sacerdotes. Ellos son mis hijos predilectos de mi corazón. Búsquenlos y no les echen a un lado, sino que más bien, ayúdenles. Ellos son mis amados.

Gracias por haber respondido a mi llamada.

(P248) Message of 17th February, 2010, given at Borg in-Nadur

My dear children, and my children – the ones of my heart! The following is for Fr Hayden and Fr David to pass on to the people.

My children, you do know that Lent began today. You all know this. Of those here present today, how many abstained from meat? Or maybe did not eat sweets? There were some, also, who did not smoke today. My children, do you know the meaning of Lent? My children, take this holy Lent seriously, yes indeed, seriously. For some of you this might be your last one. Indeed, I repeat, take it seriously. Approach the priests, my children, and kneeling at their feet, confess your sins. And also, my children, receive the Eucharist often. And pray much for families. The Maltese family is falling apart, my children. It is no longer the way the family was in the past. You used to have a treasure. You used to have a gem. You no longer value this gem as in former days, my children. Unite the family once again, as it used to be. Continue to oppose divorce and separations. Say: ‘no!’, ‘no!’, ‘no!’.

So, my children, turn back to my Son Jesus during this holy time of Lent and give a good example to the world. Were the Apostles not twelve in number? And twelve stirred up the world to follow my Son Jesus. Tonight you number more than twelve. You too are able to make a powerful sound. Set yourselves to work, my children, and bring people close to my Son Jesus.

I repeat it once more, my children: pray and pray for the priests.

They are my sons – the ones of my heart. Seek them and do not thrust them aside. But rather, do help them. They are my dear ones.

Thank you for having listened to my call.