Tuve la gloriosa suerte de haber podido rezar el Rosario frente a la cruz ya que allí quieren que los peregrinos se involucren y mezclen con Angelik y los Teotokos. En el momento de rezar la Salve, la Virgen guía a Angelik para rezarla junto a todos nosotros; se va parando él donde Ella para y nos bendice. Fue un momento único e inolvidable. Me estremezco al verlo. Amén +.