(P257) Mensaje del 31 de marzo 2010, recibido en Borg en Nadur (Malta)

(Hoy tuvo lugar el Vía Crucis .)

Mis queridos hijos y mis hijos – los de mi corazón! Dile al padre Hayden y al padre David lo siguiente, para que puedan transmitírselo a la gente.

El día de hoy se hojeó página tras página el Evangelio. Hoy todo fue meditado. Les doy las gracias por esto, hijos míos.

Hace mucho tiempo, mi Hijo sufrió todo lo que acabáis de meditar. Y yo estaba allí. Lo vi todo con mis propios ojos. Le di mi apoyo. Estuve al pie de la cruz hasta el último suspiro y El me ofreció a vosotros y acepté ser vuestra madre. Hijos míos, este sufrimiento que soporté aquel día, y el dolor, lo estoy sintiendo hoy también cuando veo lo que les ocurre diariamente a los niños de mi corazón, a mis hijos que son asesinados y torturados; a aquellos que son castigados y tratados con crueldad – que están pasando por las mismas circunstancias que atravesó mi Hijo Jesús, como acabáis de meditar

Algo real que está ocurriendo en este mismo día y en este mismo momento, hijos míos, los hijos de mi corazón están siendo torturados, y además , otra forma de tortura moderna – un bebé en el vientre de su madre, un niño que se desgarra en pedazos, un bebé que se tira porque no tiene la capacidad de hablar, porque todavía es manso en el vientre de su madre. ¿Cómo es posible que se discuta si se trata de un ser vivo o no?. Ustedes no tienen derecho sobre la vida y la muerte. ¿Con qué derecho hablan en nombre de otro? ¿Con qué derecho? ¿Con qué derecho quitan la vida de los inocentes?

Hijos míos. ¡Después de la crucifixión viene la resurrección! Vamos! Vamos a aumentar en un grito junto con mi Hijo Jesús y gritar juntos:

“No al aborto y a la injusticia!”

gracias por haber escuchado mi llamada