Lleno de alegrías, gozos, regalos, amores y alguna que otra pena.

Por mi parte, agradezco haber peregrinado dos veces a Medgujorge y sentir plenamente obrar a La Reina de la Paz y también hacerlo a Tierra Santa, donde he reafirmado mi compromiso de vida de la mano de Jesús, para alivianarle el peso de su cruz.

Gracias, gracias.

Os quiero y abrazo en el amor de Jesús y de María .