Houston (Estados Unidos), 15 Oct. 10

Greg Hall es el dueño de la empresa Drillers Supply International

Greg Hall es el dueño de la empresa Drillers Supply International, responsable de la perforación que permitió el rescate de los 33 mineros chilenos atrapados en la mina San José, en la región de Atacama. Este ingeniero estadounidense, que se confiesa un devoto católico, asegura que la fe para superar los obstáculos y la oración cotidiana fueron las claves del éxito de su misión.

Greg Hall, que el 12 de febrero próximo será ordenado diácono permanente, expresó su emoción a la cadena Fox. “Ha sido un arduo trabajo pero valió la pena porque ahora estos 33 mineros se pueden reunir con sus familias. Es impresionante y un sentimiento maravilloso ver cómo en el lugar en donde pasé tanto tiempo y puse tanto esfuerzo estos mineros fueron rescatados, uno por uno, en medio de la emoción de todo un país”, expresó.

La empresa de Hall opera en Chile desde hace más de 20 años y se especializa en perforaciones en roca dura. El Ministerio de Minería de Chile la eligió para perforar el túnel de 622 metros por el que salieron los mineros como parte del llamado “Plan B”.

El ingeniero explicó que trató de mantenerse al margen de los mineros de manera afectiva para no perder la concentración en una tarea tan complicada, pero siempre recibió el agradecimiento de los familiares apostados en el campamento Esperanza.

Su esposa Angélica comentó que sintieron el “peso del mundo” sobre sus hombros cuando supieron que su empresa sería la encargada de la tarea. “Todo lo que sabían sobre estos trabajos tuvo que cambiarse porque era la primera vez que taladraban para rescatar vidas humanas. La perforación tenía que ser muy precisa, muy cuidadosa para que no se originara un derrumbe. Todo el trabajo se desarrolló en medio de una gran tensión”, indicó.

“Pero también fue todo muy emotivo, hubo mucha oración, muchas capacidades, mucho planeamiento y preparación, para hacer las cosas lo más perfectas posibles”, añadió.

Hall conserva como recuerdo de su misión una carta en la que los mineros “básicamente me dicen gracias por el plan B. Gracias por no desfallecer. Es algo que voy a guardar para siempre como un gran tesoro”.

El ingeniero explicó que no fue este trabajo lo que le ayudó a crecer en la fe, sino que fue la fe la que lo sostuvo durante este proceso al que considera “de lejos, la tarea más difícil técnicamente para una perforación. Esos momentos en los que todo parecía fallar eran momentos para la oración”.+

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