“Alma cristiana, del tráfico de la vida y escucha las amorosas palabras del Corazón de Jesús, de este Dios de amor y misericordia, que tanto anhela tu bien”

Así me he ido consagrando personalmente cada día al Corazón de Jesús, bajo la guía del padre jesuita Florencio Alcañiz S.J quien murió con fama de santidad el 13 de Agosto de 1981 en Lima.

Iré desmenuzándolo poco a poco..a mí me ha ayudado mucho.

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