A través del mensaje dado a Fabiana Corraro:mujer q murió de cáncer joven y con hijo; ella vivió la enfermedad de la mano de Jesús, María y Dios padre, q les hablaba y ella anotaba en su diario.

08-09-01

F. Estaba pensando en pedirle al padre J. me buscara una definición de la palabra “Consagración”, entonces María me dijo: “Escribí:”.
M. Consagración significa “entrega total y desinteresada a la persona amada”.
F. Bueno, pero cuando me consagré a Vos por primera vez no fue una entrega consciente y por
amor.
M. Tu mamá ya te había consagrado a Mí. Ella te amaba, tú la amabas, el amor era real. Luego Yo
quise ese amor para Mí, entonces intervine. El Amor es uno solo, pero tuviste que morir a aquel amor
para renacer a un nuevo amor, más perfecto, más pleno. Entonces tu madre vive en Mí y Yo en ella,
pero tu corazón ahora conoce un amor más perfecto que el que tenía antes con tu madre.
Tu madre no muere, vive cada vez más y se alimenta de Mí, tu Madre, y te alimenta a ti con Mi
Amor, el de Dios. Todo es tan claro a la luz de Dios… Tú sabes porque Yo sé, y te comunico lo que sé.
Tu consagración es una obra mía, porque Yo te quise para Mí, para Mi jardín florido.
Yo me entregué a Dios sin reservas y con Mi entrega consagré a la humanidad entera. ¿Quién
cuidaría mejor a la humanidad caída sino Yo, la que no conoció pecado? ¿Quién tendría más
compasión sino Yo?
Quien se consagra a Mí cumple el proyecto de Dios, porque se une indefectiblemente a Mi “Sí”
dado en la anunciación del ángel. Como Yo cumplí el proyecto de Dios, así ustedes lo cumplieron de
Mi mano. Como Yo fui coronada, así ustedes serán coronados en Mí por los méritos de Jesucristo.
F. O sea que la humanidad ya está consagrada.
M. Desde que acepté ser Madre del Salvador, acepté también ser Madre de todos y acepté
llevarlos a todos a Dios de regreso del destierro por los méritos de Mi Hijo, por Su inmolación en la
Cruz.
F. ¿Y los que no se consagran a Tu Corazón Inmaculado?
M. Están consagrados a Dios por el bautismo y es suficiente. Algunos rendirán el 30, el 60 y otros
el 100%, como dice la parábola del sembrador.
Los que se consagran a Mi Corazón Inmaculado conscientemente están destinados a dar
testimonio de Mí, de Mi presencia viva, de Mi Amor de Madre. Están llamados a ser Mis manos, Mi
mirada, Mi consuelo, Mi cariño, Mi perdón, Mi Corazón.

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