Le explicó los motivos de las apariciones en un mensaje del 6 de mayo de 2000:

“¡ Cuántas gracias habéis recibido en este lugar¡ ¡ Cuántas ovejas perdidas han vuelto al rebaño¡ ¿ Por qué los hombres, obstinados, están en que mis mensajes son largos, en que tanto mensaje..?¿ Pero el mundo no necesita mi palabra, hijos míos? Porque hay muchos oídos sordos que no la quieren escuchar. Mi palabra se quedó escrita; pero también hay ciegos que ni la quieren leer ni escuchar. El tiempo es corto, hijos míos. Por eso, os pido: Venid a Mí, que yo os descargaré de todo vuestro peso, hijos míos. ¡ Cuántas almas han subido al Cielo por pisar este lugar¡ No es grande ,hijos míos ,para las almas alcanzar el Cielo? Por qué os empeñáis en hacerme desaparecer? Escuchad mi Ley, hijos míos, y cumplid mi Palabra. Cumplid con mis mandamientos, acercaos a la Eucaristía, al sacramento de la Penitencia, hijos míos, y llevad una vida ordenada”

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