En Boadilla; bajo el diluvio; fuimos pocos pero elegidos; así lo sentí y así dijo: ” Aunque el rebaño es pequeño, el fruto es grande y le agrada al Señor, quien dirige su mirada al monte y hace que vuestros corazones tiemblen de emoción y de alegría”..Realmente, si uno es consciente de que la Santísima Virgen se está apareciendo , no faltaría un segundo en acudir a la cita..cómo es posible que vayamos tan pocos..? Pues bajo el frío y cobijados por paraguas y gorros, sin podernos mirar por la lluvia..fuimos los que pudimos..gracias a mi hija que me ayudó en labores de conducción para poder asistir relajada y sin prisas; me entrego y siento que floto. Anoté el mensaje sin ver y lo releo y me emociona por la calidad de su contenido.
Por supuesto que estabais todos presentes en mis oraciones; no hay distancias.
Continúa mañana.