¿COMO SE HACE LA VIDA?
> La vida se hace sorbo a sorbo, paso a paso y día a día.
> Se hace saboreando a Dios, caminándolo a lo ancho y a lo hondo, mirándolo
> a través de sus colores, oyéndolo a través de sus sonidos, palpándole la
> perfección y desentrañándole la luz.
> La vida se hace como trabajador de su siembra, como obrero de su palabra,
> como jardinero de sus flores, como cantador de sus prodigios… como El te
> mandó hacerla.
> La vida se hace agitando el mundo que llevamos dentro y descubriendo el
> mundo que llevan los demás.
> Se hace respirando a Dios con la fuerza de la naturaleza, con la sabiduría
> de su gracia y con el impulso de sus pisadas, que van tras nosotros para
> que no perdamos el camino ni se nos distraiga la luz.
> La vida se hace sufriendo, pero sin apagar nunca la velita encendida de la
> fe.
> La vida se hace amando, porque el amor tiene tanto que hacer en el mundo,
> que no da tiempo para odios ni rencores.
> La vida se hace en el espacio de lo cotidiano, en pequeños trozos de cada
> día, en raticos, en raticos que encendemos de pasión, en vuelos que se
> emprenden con besos y son sueños.
> Velar y dormir, soñar y despertar, llorar y reír, creer y dudar, caer y
> levantarse: eso es hacer la vida.
> La vida no se hace para lucir, para exhibirse, para mostrarnos como en un
> escaparate de vanidad y focos de colores.
> La vida se hace en el recinto íntimo, en ese taller de abeja trabajadora
> que llevamos dentro, en ese aguijón que extrae y regala, que profundiza y
> endulza.
> La vida se hace en el centro de trabajo de uno mismo, con su esfuerzo
> silencioso, efectivo, constante, devoto y masivo. Un esfuerzo que abre
> surco y un surco hecho para que no deje de producir.
> Hacer la vida no es diseñarla a nuestro antojo, ni coserla a nuestro
> capricho: es estar siempre en las puntadas de su tela y en el estambre de
> su tejido.
> Hay que caminar la vida, porque es la única manera de llegar.
> Irla resolviendo con la lógica, pero emocionándola con el espíritu y
> calentándola con el corazón.
> La vida se hace cuando das la mano y trasmites una corriente, cuando das
> una sonrisa y cuelas la luz, das un beso y cierras los ojos, te das a ti
> mismo… ¡y parece que concentras el universo en tu corazón!
> La vida se hace en el espacio de tu mundo y en donde se libran las
> batallas de los demás.
> Se hace en el horizonte de ti mismo y en donde vuelan los sueños de los
> otros, en la siembra frondosa de tu tierra y en la raíz raquítica del
> huerto ajeno.
> La vida se hace de regalo, sin seleccionar, ni preguntar, ni escoger.
> Cumple tu misión de dar. Déjale a Dios el balance de lo que debes recibir.
> Porque en ese libro de la generosidad, del esfuerzo y de la entrega, ¡se
> hace la vida!