De autobús, subcontratado desde Bullas por una parroquia para viajar a Madrid a participar en un acto religioso de devoción de la Madre Maravillas. Uno de los fallecidos es el sacerdote de la localidad, de 36 años.

En estos casos siempre pido de manera especial por el conductor , ya acusado de homicidio involuntario, qué pena. Dios le acoja en paz. Por mucho que no haya tenido la culpa, con qué dolor vivirá para siempre.