y madre nuestra.
Así reza el Avemaría un grupo reducido de Madrid que me ha robado el corazón. Deseo ya juntarme con ellos para rezar y ofrecer el sacrificio de madrugar mucho el sábado y el domingo para juntarnos a orar a la Virgen, bajo la advocación de la Milagrosa.
Si alguien al leerlo siente la llamada de venir, está invitado.