Que hayan nacido estos regalos de la naturaleza en el acceso del árbol de las apariciones , a la capilla de Prado Nuevo y delante de donde descansa Luz Amparo, es un regalo delicado y un guiño del Cielo para mi alma ya que no existe ninguna flor natural, más que las plantadas a modo de decoración.
Con las lluvias, el prado está bellísimo y hoy primer sábado de mes os llevo a todos, todos y si queréis escribir vuestras peticiones a la Virgen, Ella las escucha y yo las entrego.